Francisco De Luna /

Xalapa, Ver.-“Mi hijo fue identificado por medio de un cráneo”, narra Basilia Bonastre Contreras, quien ahora dedica los días para continuar con la búsqueda de los demás restos e identificaciones de su hijo Arturo Figueroa Bonastre.

Él desapareció el 01 de diciembre de 2012 a la edad de 20 años, en Ciudad Cardel, municipio de La Antigua, Veracruz.

En ese entonces, cursaba el Quinto Semestre de Enfermería. Jamás recibió amenazas y tras su desaparición tampoco hubo llamadas de extorsión o las exigencias para el pago de rescate.

Han sido seis años de peregrinar. Ir a las morgues a reconocer cadáveres, participar en protestas, exigir justicia, visitar delegaciones policiacas y hasta escarbar en fosas clandestinas.

Fue así como descubrió que su hijo era una de las 295 personas que habían sido sepultadas en la megafosa de Colinas de Santa Fe, ubicado en el puerto de Veracruz.

Los Colectivos de Familiares de Desaparecidos, la catalogaron como la más grande que haya sido descubierta durante el sexenio en México, pues en un primer instante en marzo de 2017, eran 125 fosas en donde localizaron más de 14 mil restos óseos.
Fue en esas fechas cuando a la señora Basilia, mamá de Arturo Figueroa le informaron a través de los peritajes que uno de los cráneos pertenecía a su hijo.

Ahora, sigue en la búsqueda de los demás restos, así como de las identificaciones que portaba al momento de su desaparición “por eso quise checar si en algunas de esas identificaciones pudiera ser la de mi hijo”, explica durante la entrevista en las afueras de la Dirección de los Servicios Periciales con sede en la ciudad de Xalapa.

Ahí, ella y 120 personas más del Colectivo Solecito, se reunieron para ver los “catálogos” de indicios que pudieran darles alguna pista sobre los desaparecidos.
En Periciales, les mostraron fotografías a través de un proyector en el cual observaban las identificaciones y restos humanos que fueron hallados en 32 fosas clandestinas en la región central del estado de Veracruz.

Fue el 06 de septiembre (2018) cuando el Fiscal, Jorge Winckler Ortiz, dio a conocer de manera oficial que había restos que pudieran corresponder a 166 personas, así como 114 identificaciones, ropa y objetos personales.

Narra que en Servicios Periciales durante las proyecciones de imágenes pudieron reconocer tatuajes pues en algunos casos, los tejidos seguían casi intactos y otros cuerpos al parecer habían sido enterrados recientemente.

Además de credenciales, también descubrieron entre los restos diversas tarjetas departamentales e instituciones bancarias.

Entre ellas de HSBC, Banamex, OXXO “de ahí se puede sacar muy buena información para localizar a los familiares. Si la Fiscalía realiza un buen trabajo, pueden identificar a los dueños de esas tarjetas o a sus familiares”, explica la señora Basilia.
Comenta que con esas evidencias, se pueden elaborar documentos legales e iniciar los trámites ante las instituciones para obtener información de las tarjetas y continuar con más pistas para seguir las investigaciones.

“Hay credenciales de elector donde se nota bien la fotografía de las personas. Se notan las direcciones, unos documentos que traen hasta números de teléfono. Es buena información porque hay tatuajes que los familiares pueden reconocer”.

Algunas de las identificaciones, están cortadas, pero se les notan los folios, nombres y datos que pueden ayudar a la localización de los familiares de los dueños de estos documentos “eso no quiere decir que una tarjeta o identificación significa que haya un cuerpo de esa persona. Pero existe un 50 por ciento de posibilidad de que se pueda localizar a las personas”.

“Vine con la intención de checar las identificaciones, aunque fue identificado mi hijo por medio de un cráneo, no se han localizado los demás restos y tampoco se han localizado las identificaciones que él portaba”, dice la señora Basilia mientras espera al resto de las familias que también buscan a sus hijos.

“Se siente feo, pero es una esperanza para saber qué le ha sucedido a nuestros hijos. Sabemos que puede ser algo positivo y negativo para cuestiones morales. Sí duele, se siente muy feo pero es necesario hacerlo”, cuenta tras la salida de Periciales, donde se observa a las personas con sus tapabocas para mitigar los olores fétidos de cadáveres que se expanden varios metros a la redonda.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here