Artes en la Universidad Veracruzana: una transformación integral

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Fotografía ilustrativa tomada de https://www.uv.mx/artesplasticas/contacto-facultad-de-artes-plasticas/
Fotografía ilustrativa tomada de https://www.uv.mx/artesplasticas/contacto-facultad-de-artes-plasticas/

Artes en la Universidad Veracruzana: una transformación integral

Por Domingo Adame

Ante un evento como el generado por el COVID-19 la educación en general, y la artística en particular, están obligadas a replantear sus procedimientos y sentido. De manera general: ¿Qué nos está diciendo la pandemia, qué se ha hecho para enfrentarla, con qué resultados? ¿Qué perspectivas se vislumbran?; y, en cuanto a lo particular: ¿Para qué tipo de actividades artísticas se formará a los nuevos profesionistas en este campo? ¿Cuáles serán los contenidos pertinentes en los planes de estudio? ¿Cual será el rol de las y los docentes? ¿Qué lugar ocupará la educación a distancia (Internet, televisión)? Y, en suma, ¿cuál será el papel de la Universidad con respecto a la formación, la investigación y la creación en el campo de las artes?

Las preguntas formuladas no son de fácil respuesta, requieren un profundo conocimiento del contexto y una amplitud de miras que solo el conocimiento puede ofrecer. ¿Pero qué tipo de conocimiento? Desde mi perspectiva, la transdisciplinariedad, en su afán de propiciar una relación con la realidad que tome en cuenta sus distintos niveles y, por lo tanto, su carácter dinámico e imprevisible aparece como una metodología capaz de dar respuestas a las crisis existentes. Por ello, antes de responder cualquier pregunta es necesario tener en cuenta el contexto de la pandemia -desde su emergencia, su expansión hasta su estado actual-, así como las acciones que han sido tomadas para enfrentarla y las perspectivas que se vislumbran. En este último aspecto, las artes cobran relevancia: el uso de las TIC´S, las nuevas formas de contacto físico, el uso de espacios alternativos, las formas de producción sujetas a una economía digital y, sobre todo, la pregunta por el sentido del arte en tanto diversión, concientización, humanización y relación con la naturaleza.

Si ya desde antes de la pandemia se consideraba que para satisfacer las necesidades de la sociedad se requerían reformas profundas, a fin de ofrecer a los estudiantes de artes una formación integral y con apertura a la incertidumbre, ahora, frente al riesgo que representa para la humanidad su aparición, expansión y consecuencias se requieren egresados con conciencia ecológica y con visión solidaria y humanista para que, a través de la creación, la investigación y la docencia puedan incidir en la comunidad local y global. Además, debido al confinamiento vivido, a la emergencia de la educación a distancia, al impacto en la economía, al crecimiento de la desigualdad, a las olas migratorias, en suma al detrimento en la calidad de vida de la población y a la influencia perniciosa de los medios de comunicación masiva que fomentan la enajenación y el consumismo, los egresados deberán contar con una formación con sentido social, actitud crítica y fortaleza espiritual.

Frente a tales circunstancias la Universidad Veracruzana se enfrenta a un gran reto para poder honrar su tradición como pionera de los estudios superiores en arte y en la difusión de la cultura. El cambio que en los próximos días habrá de darse en la Rectoría es propicio para impulsar una transformación necesaria acorde al momento actual y para no seguir viviendo “de las glorias del pasado”.

En ese sentido considero que el proyecto del Dr. Martín Aguilar responde a tal expectativa, pues señala de manera explícita que “Las artes son importantes porque son una vía para la realización de los derechos culturales y para garantizar una educación superior integral y de excelencia. Además, pertinente para la sensibilización sobre temas fundamentales en materia de DDHH (injusticia, racismo, xenofobia, igualdad de género, etc.) y son fuente para la difusión cultural, hacer comunidad, la salud mental y la vinculación de la UV. Por ello, el Área Académica de Artes y la Dirección General de Grupos Artísticos tendrán un papel estratégico en la transformación integral de la Universidad”.

Entre otros puntos de su programa que me parecen destacables por mostrar una visión crítica, de actualidad y de compromiso social se encuentran:

• Fortalecer a las artes –mediante el diálogo horizontal entre autoridades y académicos–, en sus aspectos de creación, divulgación, estudios, formación, investigación y documentación.

• Reforzar la investigación y la creación de nuevos programas de posgrado.

• Priorizar la gratuidad del acceso a la cultura de la comunidad universitaria y de la sociedad en general.

• Que la concepción disciplinaria de la formación académica en artes transite hacia una visión transdisciplinaria y que, ante el resquebrajamiento del sentido comunitario se considere el papel de las artes para recuperar la armonía.

• Considerar el papel de las artes en el cuidado de la salud mental.

• La concepción de la extensión y difusión del arte y la cultura debe corresponder a la realidad y condiciones sociales del estado.

• Insistir más en la vinculación de las artes con el sector social, sin abandonar la vinculación con el sector productivo.

• Las artes deben figurar como un eje fundamental dentro de la UV, en sus aspectos de creación, divulgación, estudios, formación, investigación y documentación.

• Incentivar y promover la descentralización de las Artes en el Estado de Veracruz creando mecanismos de difusión, estudios y acceso a las artes en las diferentes regiones, así como a estratos sociales desfavorecidos.

Si las artes del siglo XXI se orientan, por un lado, hacia la ruptura de las fronteras disciplinarias y, por otro, hacia la espectacularidad tecno-cibernética: a la formación, investigación y creación artística -y en particular a la que se hace en la universidad- le toca jugar un papel transformador con respecto a la manera de comprender y representar a la persona, a la sociedad y al mundo.

Entonces, para responder a las preguntas planteadas al inicio propongo, sin que esta sea una respuesta definitiva: pasar de una Universidad disciplinaria a una Universidad transdisciplinaria. Desde luego que no solo en las artes, sino en todo el campo de la educación, la transdisciplinariedad está llamada a desempeñar un papel central, en primer lugar por imaginar la revolución de la inteligencia con base al equilibrio entre la inteligencia analítica, los sentimientos y el cuerpo. Para ello no basta con plantearse la apertura hacia nuevas formas de conocer y hacer, es necesario transformar nuestra manera de conocer y hacer. Eso es lo que pretende el proyecto del Dr. Martín Aguilar.

 

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