Cempasúchil; una crónica con olor a muertos

Compartir

Francisco De Luna /

Coacoatzintla, Ver.- El aroma del cempasúchil se esparce cuando don José de Jesús avanza y se abre paso entre las plantas. Al mismo tiempo las abejas y las mariposas saltan al vuelo para ir en busca de otra flor dónde posarse.

Es la comunidad de Paxtepec, del municipio de Coacoatzintla, donde los lugareños cuentan que se trata de un ícono muy representativo del “Día de Muertos” y que en los últimos 15 años ha tomado auge entre los turistas que llegan a la localidad para fotografiarse.

Son las vísperas para la celebración de “Los fieles difuntos”. Aquí donde José de Jesús Cruz Hernández Landa, sembró 50 metros cuadrados.

Dice que cuando ven florecer los plantíos, sabe que “Todos Santos” ha llegado y que es en esta comunidad donde comienza la celebración dentro de la región central montañosa del estado de Veracruz.

En los campos de Naolinco y Coacoatzintla se respira el misticismo. El olor a flor de cempasúchil atrae los recuerdos de aquel ser querido que está en el descanso eterno.
En el camino, una cruz de casi cinco metros de altura como guardiana resguarda los sembradíos que han pintado de amarillo a una gran parte de la congregación de San Pablo Coapan, pertenenciente al municipio de Naolinco.

El nombre de cempasúchil es de origen náhuatl y significa “la flor de veinte pétalos”; los mexicas la utilizaban para adornar altares y tumbas, pues creían que esta podía guardar rayos solares que iluminarían el camino a los difuntos.

Por cada hectárea se llegan a obtener hasta 2 mil 400 rollos mismos que son vendidos previamente. El corte comienza a partir del 24 de octubre y son sacados en camiones hacia las ciudades de la región.

Este año el precio por rollo es de 15 pesos, no ha habido otras tarifas mejores, cuenta don Pedro Hernández de San Pablo Coapan, quien ya iba regresaba del campo y se dirigía a casa después de una larga jornada.

Don Cruz, detalla que el proceso inicia en julio con la siembra de la semilla en viveros, al mes es trasplantada hacia el terreno que previamente se ha trabajado en “desparasitar” la tierra para que el producto no enferme. Y bastarán dos meses y medio para que florezca.

La flor es llevada a ciudades como Xalapa, Veracruz, Noalinco, Teocelo, Alto Lucero, Actopan, Banderilla, Perote, Coatepec, Xico, Emiliano Zapata, incluso a México y el estado de Puebla.

Recuerdan que las últimas cuatro generaciones se han dedicado a la cosecha de cempasúchil de manera temporal; desconocen cuánta producción hay en esta región cercana a la capital veracruzana, ya que a pesar de los años, jamás han contabilizado las siembras.

Actualmente en México, cada año se cosechan casi 2 millones de plantas. Michoacán, Puebla, Guerrero, San Luis Potosí y Oaxaca ocupan los primeros lugares en producción pues aportan el 94 por ciento de flores a nivel nacional.

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.