El día en que el Diablo decidió tatuarse

FOTO: ALEJANDRO MICO
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Francisco De Luna /

Xalapa, Ver.-El cuerpo de Manuel Alatorre está cubierto de 300 tatuajes; tiene incrustaciones en cabeza y brazos además de perforaciones en el rostro –sus ojos también están tatuados- su peinado es de mohicano con los cabellos en color rojo. Por su imagen le apodan “El Diablo Max”.

Cuenta que aún tiene más espacios en la piel para plasmar el arte y continuar con este gusto que nació a sus 11 años a manera de protesta contra las arbitrariedades policiacas y la pobreza en los barrios donde creció.

FOTO: PRIMER PÁRRAFO
FOTO: PRIMER PÁRRAFO

Es originario de la ciudad de México, tiene 40 años de edad. Nació en la colonia Roma y su vida está ligada a los barrios más “pesados” como San Agustín y San Felipe.

Cursó hasta la preparatoria y emprendió el negocio como tatuador, también es promotor cultural y apoya las expo-tatuajes en diversos estados de la República Mexicana con presentaciones como freak show.

Hace malabares con fuego; ha hecho del tatuaje su modo de vida y se ha convertido en uno de los mexicanos con el mayor número de imágenes pintadas en el cuerpo.

FOTO: ALEJANDRO MICO
FOTO: ALEJANDRO MICO

Su primer tatuaje fue el sello de “Hecho en México” representado con la cabeza de un águila, en ese entonces él tenía 11 años, “pero me tenía que poner camisas porque si no los maestros me corrían” cuenta durante la entrevista en la ciudad de Xalapa.

Esa imagen la hizo cuando vivió en California, pero al paso de los años y entre más tatuado tiene el cuerpo ha ido tapando los que se hizo en un principio.

Cuernos, ojos tatuados y lengua cortada

“Casi el 90 por ciento de mi cuerpo está tatuado. Tengo unos dragones, diablos, letras, frases, las manchas de leopardo, símbolos y hasta una granada explosiva”.

Pinta su piel de acuerdo a los sueños. Ahora planea realizarse unos implantes en la frente para simular unos cuernos “será un aspecto más fuerte para el trabajo” –dice mientras muestra la lengua cortada que semeja a la de una serpiente-.

FOTO: PRIMER PÁRRAFO
FOTO: PRIMER PÁRRAFO

Relata que fue doloroso tatuarse los ojos. Son cuatro piquetes en cada ojo y al otro día se siente ardor “pero se cura con agua de manzanilla y un antibiótico para el dolor”.

En la frente tiene escrita la palabra “Mala Vida” y en la espalda el Salmo 23 “traigo cosas buenas y traigo cosas malas”, explicó El Diablo Max.

FOTO: PRIMER PÁRRAFO
FOTO: PRIMER PÁRRAFO

Reconoce que ha sido rechazado en la sociedad, sobre todo cuando al pasar por las calles la gente se hace a un lado y al momento se subir a un autobús los pasajeros llegan a temer al pensar que se trata de un asaltante o es constantemente sometido a revisión por parte de la policía.

“Pero yo tengo la autoestima en grande. Pero la gente no saben qué tan amables somos”. Comentó tener mucho amor a sus dos hijos y a su esposa porque cree en una sociedad estable y libre de violencia.

Su visita a Xalapa es porque él cerrará la expo tatuaje que se llevará a cabo los días 6 y 7 de mayo en el salón “Caracol” ubicado en la calle Manuel C. Tello número 24 donde desde las 07:00 de la noche hará los malabares con fuego.

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